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Pepe Rubio: La evolución del esquí en 60 años deslizando

Tiene 71 años, que en abril de 2019 serán 72. Sube a esquiar cada día y el único requisito es que haya nieve y un remonte abierto. ¿Queréis saber más sobre él?

Nació en el Vall de Aran. Se crió entre Salardú y Baqueira, donde ya esquiaba con 6 o 7 años, cuando aún faltaban unos 9 o 10 años para que se instalara el primer remonte en Aran. Allí estuvo en un equipo de promesas desde donde ingresó en el equipo catalán y después al español, coincidiendo en esa última etapa con Paquito Fernández Ochoa.

 

Su primera carrera fue a Núria cuando tenía 13 años, para participar en los Campeonatos de Cataluña. Al cumplir los 15 años lo deja estar. Su padre les dijo que no había recursos para ambos hermanos, que sólo podía continuar una. Él decidió dar paso al hermano pequeño. Cuando hizo los 17 años entró a trabajar en Baqueira como pistero.

 

En 1967 se abría Llessuí y Pepe Rubio empezó a trabajar en la escuela de esquí, como profesor y como entrenador, y más tarde como director. Y aquí será hasta que la estación cierra definitivamente en abril de 1987, coincidiendo con la apertura de la estación de Port Ainé. Fue el momento de volver a los orígenes y se desplazó de nuevo a Baqueira para trabajar por un periodo 2 años, pasados ​​los cuales vuelve el Pallars para trabajar en la escuela de esquí de Port Ainé.

 

El pasado 14 de diciembre en Pep Rubio estuvo esquiando con nosotros, y entre esquiada y esquiada, y trayectos de telesilla para conversar tranquilamente, nos explicó cómo ha vivido estos 70 años en el entorno de la nieve y el esquí .

 

esquiadores llessuí

Grupo de esquiadores en 1967 en la estación, ya cerrada, de Llessuí. Extraído de Nevasport

 

La evolución del material de esquí

 

Más de 60 años deslizándose sobre la nieve son también la mejor manera de experimentar los cambios en el material de esquí. Para Pepe Rubio este es el cambio que posiblemente más ha notado en estos años.


"Eso sí, no es lo mismo practicar un esquí turístico, que ha cambiado muchísimo, que un equipo de competición, en el que" prácticamente no ha cambiado "explica Pepe. En esta cuestión recuerda que "la angulación se sigue haciendo ahora igual que se hace 30 años atrás".

Pepe nos hace algunas observaciones sobre la evolución del material y el aprendizaje, en el sentido de que "los clientes, hoy, aprenden más deprisa que antes porque, de entrada, el esquí es más corto, y más ancho también , y esto lo hace de mejor dominar ". "O por ejemplo -argumenta- con los nuevos esquís fuera-pista es muy fácil salir de pistas, ya no tienes que romper la nieve para esquiar-la, ahora hay flotas. Pero si a estos esquiadores les das un esquí convencional, no te sabrían esquiar como lo hacíamos nosotros ".

 

Esquiador Llessuí

Esquiador con esquís convencionales en la estación de Llessuí. Extraído de Nevasport

Los clientes y los profesores también han cambiado

 

Otro de los cambios importantes en el mundo de la nieve en el Pallars es de los clientes y profesores de las escuelas de esquí. Mientras remontamos por el telesilla Jet Cim, Pep nos cuenta y recuerda que "los clientes de hoy son más exigentes que los de hace 40 años y posiblemente hay más distancia entre el profesor y el alumno, incluso en algunos casos, aunque puntuales, hay poco respeto ". Y hace un matiz: "pero algo que no ha cambiado es la procedencia, que en general es un cliente de Cataluña, o de zonas fuerza cercanas".

Pero también añade una observación: "Si el cliente ha cambiado su actitud" esto quizás también viene motivado porque "el profesor de esquí ahora lo tiene más fácil". Rubio cree que esto es así porque la escuela hoy funciona como una empresa donde todo está muy bien organizado y se funciona con una organización piramidal que antes no era así.

Uno de los porqués de esta situación actual, argumenta, es que "hoy un profesor no tiene que ir a buscar al cliente, llega a la oficina y ya lo tiene a disposición, casi no hay que trabajar. Esto no quiere decir que no lo haga bien, al contrario, están muy bien formados, pero antes un profesor posiblemente tenía más necesidad de dinero y eso se notaba ".

 

¿El negocio del esquí ha cambiado?

 

Cómodamente sentados en una de las sillas del Jet Cumbre, y mientras remontamos metros a velocidad de desembragable, le pedimos su opinión sobre el negocio del esquí. Con la experiencia que le dan sus años en pistas es seguro que tiene una opinión bien formada al respecto.

Rubio cree que, en el fondo, el negocio del esquí tampoco ha cambiado tanto como podría parecer, y esta es una afirmación que apuntala con el argumento de que "hay continuas teniendo las tiendas de esquí, de venta, alquiler, los restaurantes, los hoteles, las escuelas, etc ". Hace una breve pausa con silencio y arranca de nuevo: "Otra cuestión deben ser los modelos de negocio y márgenes que tienen hoy todos estos negocios".

 

El Pepe Rubio y su pasión por la nieve y el esquí

 

Mientras esquiamos por Port Ainé hacemos algunas paradas en las que aprovecho para preguntarle sobre algunos aspectos de su vida más personal. "Lo mejor de mi vida ha sido la libertad con la que lo he vivido. Cuando llegaba el invierno dejaba el trabajo del verano y de derecho a la nieve. Cuando llegaba un nuevo verano m'espavilava y me buscaba otra trabajo. Siempre tuve claro a donde quería trabajar cuando llegaba el frío y la nieve. me era igual estar trabajando en una compañía como Fecsa, en verano, y que me podían mantener el trabajo para el invierno. Yo tenía claro que cuando había la opción de trabajar en la nieve, iba. Y ya está, sin pensarlo mucho más ".

 

Al respecto añadió esta reflexión: "Supongo que el hecho de no tener hijos también ha tenido que ver. Pero mira, llevo un marcapasos, una válvula en la arteria, operado de las hernias, costillas rotas de cuando me echó sobre una esquiadora y he pasado un cáncer de garganta, pero he continuado esquiando ".

 

Le pido cuál es el aspecto que menos le ha gustado de su vida como esquiador, cuestión a la que me confesó que "siempre he trabajado muchísimo para llegar a fin de mes. También tuve una época muy mala con el alcohol. Fue curioso, porque yo era una persona sana que ni fumaba ni bebía, no tenía grandes gastos, pero al llegar al Pallars tuve una mala época, aunque fue corta. Pero no me arrepiento de nada, y lo cierto es que he aprendido muchísimo de la vida desde mi vertiente de esquiador ".

 

Le pido por momentos que recuerde haber vivido con mucha intensidad en Port Ainé. Me cuenta que un día que tuvo una discusión en la escuela de esquí, por cuestiones de orden y funcionamiento interno con la "jefa" del momento en la escuela. Fue una discusión que lo marcó mucho y que la recuerda especialmente porque "ese día me fui muy disgustado".

 

Y también le pedimos para el peor recuerdo de todos estos años en la nieve. "Fue el día que perdimos en Quike, un profesor chileno de esquí. Era un día de niebla, nieve y viento muy duro, nunca más lo he vuelto a ver. Hacía mucho frío y la gente quedaba extraviada y helada por las pistas. Salimos los profesores buscar la gente y nos distribuimos por las pistas. Lo pasamos muy mal. Recuerdo llegar a la caseta de la escuela y arrodillarme y dar las gracias por habernos en salido, yo y las chicas que me acompañaban. Y mira que yo no creo en eso de los curas. Cuando todos volvimos a la escuela faltaba Quique. Nos pensamos que él había llegado antes que los demás y que habría marchado. Lo cierto es que aún no entendemos cómo fue, pero el caso es que se salió del perímetro de la estación por el lado sur del Orri, en lugar de hacerlo por Bellavista salió por Vilamur. Aún no sabemos cómo, porque para hacerlo se debía pasar la cuerda que limitaba el perímetro de la estación. No lo debía ver, o debía estar enterrada. Esto es una parte sur donde se forman cornisas por el viento. Se rompió la cornisa y quedó bajo la avalancha de nieve ".

 

Y el cambio climático?

 

Seguro que con 70 años de vida repartidos entre el Pallars y el Aran alguna opinión en diez tener sobre el clima. Al respecto me comentó que "sobre todo he notado cambios en los últimos 10 o 15 años para acá. Las nevadas importantes que había cuando se acercaba la primavera han ido a la baja. Y ahora, cuando nieva, la nieve no aguanta como antes, desaparece con más rapidez. Que también es verdad que hoy estamos esquiando porque tenemos cañones, porque si no, ni aquí ni en prácticamente ninguna estación. Pero déjame que te diga que, antes, muchas temporadas no empezaban hasta Navidad, o incluso para Reyes ".

 

Uno de los recuerdos intensos de su juventud y vinculada a la meteorología fue un año cuando era pequeño, en Salardú: "Recuerdo entrar en Misa del Gallo en seco y salir con un más de un palmo de nieve. Y recuerdo alguna vez haber salido de casa desde el primer piso de tanta nieve que había. Todo esto ya no he visto más ".


La pasión por la nieve del Pallars

Terminada la conversación con Pepe entre esquís y telesillas, entramos en el restaurante de Port Ainé para conversar más plácidamente sentados en una mesa.

 

Le pido por las posibles diferencias entre el Aran y el Pallars. Me cuenta, sin dudar mucho, que "los araneses han adaptado muy bien a lo que tienen, todos implican, aunque por la espalda quizás se critiquen unos a otros, pero luego todos van a la una. En cambio, los Pallars, la gente ha ido más a la suya. En esto he visto otra mentalidad diferente entre los dos valles. Esto no impide que la pasión por la nieve en el Pallars sea muy grande. Mira, cuando llegué en el Pallars sólo había un club de esquí, el de la Pobla de Segur. Tenía más de 1.000 socios en un pueblo que sólo tenía 3.000 habitantes. ¿A cuantos lugares lo verás esto? "

 

Le pregunto si se había planteado cambiar de oficio. "No, eso nunca. He entrenado a muchísima gente, y sé que algunos decían que yo tenía mal carácter, ha, ha ha! Pero mira, todavía me siguen viniendo a saludar ".

 

Centramos parte de la conversación más distendida hablando, o quizás mejor dicho, filosofando, de algunos aspectos de Port Ainé que se podrían mejorar. Entre otras cuestiones, acabamos hablando de un tema recurrente como los accesos, los remontes y hasta nos dejamos ir para recuperar y recordar el viejo proyecto del telecabina que se había planteado hacer enlazar Port Ainé con Rialp. Hablamos de la situación del esquí en nuestro país en contraste con los países del centro y norte del continente. Y de la situación general de las estaciones de esquí del Pirineo. Comentamos sobre pistas que para él tienen un atractivo especial, como la Umbría (ahora bautizada como Josep Messegué) o la pista del Estadio.

 

El tiempo pasa rápido y cuando el reloj marca las dos de la tarde en Pepe me dice que tiene que irse, que no me puede dedicar más tiempo para que su esposa la espera para el almuerzo. Y que tarde, que aún tiene que pasar a hacer una compra antes de llegar a casa.

 

No tenemos claro ninguno de los dos si nos ha quedado algo pendiente para preguntar o comentar, pero sabemos que si fuera así, esto tiene fácil solución. "No te preocúpese -me dice- como que mañana sé que subes en Port Ainé, si falta nada aquí me encontrarás".

 

"Pues Pepe, no me podías dar mejor respuesta para reflejar de la forma más clara y concisa cómo es tu vida en una sola frase: Mañana, nos vemos pistas".

 

Entrevista de Ivan Sanz

 

Enero 02, 2019
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